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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,44-51): «Aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre». En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».

Ilustración: Sr. Josep Lluís Martínez i Picañol (Picanyol)

Hoy Jesucristo sigue predicando a la muchedumbre de judíos que alimentó con la multiplicación de panes y peces. Ahora les habla de su Padre del cielo. Es cierto que Moisés había hablado con Dios como de amigo a amigo. Pero Jesús está más alto: Jesús habla con el Padre no como un amigo, sino como el Hijo eterno ante su Padre.

—Dios no está lejos. Pero, para que todavía le tengamos más cerca, ha enviado a su Hijo y Jesús se ha quedado con nosotros en la Eucaristía. Tenemos un “Dios-con-nosotros”.