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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado IV de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 14,7-14): «Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto». Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.

»Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si pedís algo en mi nombre, yo lo haré».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy, el Señor Jesús se está despidiendo de los Apóstoles. Y les dice abiertamente que Él es Dios: «Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre». ¡Jesús de Nazaret es Dios!, y con Él podemos entrar en la vida familiar de la Santísima Trinidad: la vida del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

—Jesús nos dice: «Creedme. Al menos, creedme por las obras». Jesucristo ha hecho cosas grandes que nadie más ha realizado nunca: la más importante es su resurrección. ¡Jesús, en ti confío!