Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 17,20-26): «Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado». En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, no ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.

»Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy escuchamos cómo Jescristo insiste en rezar al Padre pidiendo que todos nosotros estemos unidos. Jesús rezó mucho por esta intención. Es una cuestión muy importante y, sin embargo, ¡cuántas divisiones hay!: entre familias, entre pueblos, entre naciones…

Los hombres creerán que Jesús es Dios si ven que sus discípulos vivimos unidos y nos amamos. Si no estamos unidos alrededor de Cristo, las gentes se preguntarán: esos cristianos, ¿a quién siguen?

—El amor entre todos los hombres empieza por el amor y la unión entre los de mi casa.