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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Viernes después de Ceniza

Texto del Evangelio (Mt 9,14-15): Se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán».

Ilustración: Sr. Josep Lluís Martínez i Picañol (Picanyol)

Hoy hablamos del “ayuno”. ¿Qué es? Comer o beber menos de lo que me gustaría. ¿Por qué? Para ofrecer a Dios una pequeña renuncia, un pequeño sacrificio. De este modo, subimos un poquito a la Cruz de Jesús. Además, no lo olvides: “barriga satisfecha, alma dormida”.

—El mejor ayuno es el “ayuno de mi voluntad”: es decir, dejarme de caprichos, obedecer a lo que me piden, escuchar a los demás, renunciar a alguno de mis planes para adaptarme a las preferencias de otros…