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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles I de Cuaresma

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás». En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy, Jesucristo anuncia su resurrección usando la figura de Jonás. Dios “llevó” a este profeta hasta Nínive “viajando” durante tres días dentro de un gran pez. Cuando algunos pidieron a Cristo un milagro para demostrar su divinidad, Él respondió recordando la historia de Jonás…

—¡Jesús es Dios y no un mago! El gran signo de la redención es algo que jamás hará un mago: el Padre resucita al Hijo. Como Jonás, Jesucristo estuvo tres días bajo la superficie (sepultado), y después resurgió, es decir, resucitó: ésa es la señal definitiva de Dios.