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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes XVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,31-35): «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol». En aquel tiempo, Jesús propuso todavía otra parábola a la gente: «El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas».

Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo». Todo esto dijo Jesús en parábolas a la gente, y nada les hablaba sin parábolas, para que se cumpliese el oráculo del profeta: ‘Abriré en parábolas mi boca, publicaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo’.

Ilustración: P. Lluís Raventós Artés

Hoy Jesús nos muestra otra característica de su Reino: la humildad, la discreción. De hecho, Dios mismo nació pequeño y murió “pequeño”. La Iglesia nació pequeña y debe permanecer humilde. El Imperio (Roma), su Emperador (César Augusto), el Rey (Herodes), el Gobernador (Poncio Pilatos) fueron mucho más grandes…

—Pasados los siglos, se ha cumplido la “Parábola del grano de mostaza”: de aquellos “grandes” no queda nada; Jesucristo, en cambio, está vivo y vive en todas partes.