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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado XXXI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 16,9-15): Jesús decía a sus discípulos: «(…) El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho (…). Ningún criado puede servir a dos señores». En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos: «Yo os digo: Haceos amigos con el dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo, también lo es en lo mucho. Si, pues, no fuisteis fieles en el dinero injusto, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si no fuisteis fieles con lo ajeno, ¿quién os dará lo vuestro? Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero».

Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de Él. Y les dijo: «Vosotros sois los que os la dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que es estimable para los hombres, es abominable ante Dios».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy Jesucristo nos lleva al amor fiel. ¿Cómo? ¡Las cosas pequeñas! Dios mismo, siendo tan grande, se ha hecho “pequeño”. En Belén, en la Eucaristía… Y en la Cruz siguió “pequeño”. «Baja de la cruz y creeremos en ti»: ¡Jesús no bajó!; prefirió quedarse pequeño.

—Cuando el hombre “des-cuida” la fe (por ejemplo, deja la misa), casi sin darse cuenta, va dejando a Dios de lado, como un “florero” (“no te niego, pero ya no te necesito”). Al final, se le niega (“ya no existes”). Y más al final, el hombre “des-cuida” al hombre (familia, colegas…). Conclusión: ¡Dios o nada!