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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes XXXII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 17,7-10): «Vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: ‘Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer’». En aquel tiempo, el Señor dijo: «¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: ‘Pasa al momento y ponte a la mesa?’. ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame algo para cenar, y cíñete para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?’. ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado? De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: ‘Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer’».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy Jesucristo nos sitúa. Vivimos unos tiempos en que, frecuentemente, el hombre pretende ocupar el lugar de Dios. Desde hace algunos siglos, los avances de la ciencia y de la técnica se han disparado. ¡Eso es bueno! Lo malo es olvidarse de Dios, pensando que no nos hace falta ningún “dios”, que las religiones son un freno para el progreso o que nosotros mismos somos “dios”...

—Pero, ¿de verdad hemos progresado mucho? ¡El siglo XX tiene el récord de asesinatos y genocidios! ¿Y la pobreza escandalosa que todavía hay en el siglo XXI? ¿Progreso? Somos bastante inútiles… Si, por lo menos, fuéramos siervos de Dios…