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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes V del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 6,53-56): Dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados. En aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos hubieron terminado la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que Él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que les dejara tocar la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.

Ilustración: Francesc Badia

Hoy Jesús ha atravesado el lago de Genesaret. Al tocar tierra la gente acudió a Él desde toda la región. ¡Había curación para todas sus dolencias! ¡Con sólo tocarle! Ni siquiera tenían que explicar su problema.

—Fíjate: «Le pedían que les dejara tocar…». ¡Como han cambiado las cosas! Ahora, con la Eucaristía, le tocamos y nos lo “comemos”; y tocamos no sólo su Humanidad sino también su Divinidad. Y, además, nos dice: «Venid a mí». ¡Jesús te quiere abrazar!