Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves I de Adviento

Texto del Evangelio (Mt 7,21.24-27): Jesús dijo a sus discípulos: «Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca …». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina».

Ilustración: P. Lluís Raventós Artés

Hoy Jesús nos pide que seamos obedientes a la voluntad de su Padre Dios. Si amas a tus padres, entonces obedeces a tus padres; si amo a Dios, quiero obedecer a Dios.

—En Navidad admiramos la obediencia del Hijo de Dios. Para curar nuestras desobediencias, el Hijo del Padre se hizo hombre: Jesús de Nazaret, Dios y hombre verdadero. Él amó la voluntad del Padre hasta dar su vida en la Cruz por nuestra salvación.