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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves III de Adviento

Texto del Evangelio (Lc 7,24-30): Todo el pueblo que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, haciéndose bautizar con el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar el bautismo de él, frustraron el plan de Dios sobre ellos. Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, Jesús se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten magníficamente y viven con molicie están en los palacios. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Éste es de quien está escrito: ‘He aquí que envío mi mensajero delante de ti, que preparará por delante tu camino’. Os digo: Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él».

Todo el pueblo que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, haciéndose bautizar con el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar el bautismo de él, frustraron el plan de Dios sobre ellos.

Ilustración: Francesc Badia

Hoy estamos a una semana de Navidad. Muchas familias cristianas ya han puesto el belén en sus casas.¡Jesús está cerca! ¿Te acercas tú también a Él? ¡Algunos todavía no le han recibido!

—Dios ha hecho un largo viaje desde el cielo hasta la tierra. Ahora le falta la etapa más difícil: tu corazón… ¿Permitirás que se frustre su viaje?