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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 4 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

Texto del Evangelio (Jn 1,35-42): Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir, “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir, “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedra”.

Ilustración: Sr. Josep Lluís Martínez i Picañol (Picanyol)

Hoy palpamos la amabilidad y la hospitalidad del corazón de Jesús. Veinte siglos después de su nacimiento también nos dice a nosotros: —Venid, venid conmigo y veréis el Amor misericordioso de Dios.

—Aquellos dos discípulos fueron y se quedaron con Jesucristo aquel día y el resto de sus vidas. ¡Vale la pena vivir con Jesús!: ahí en la Iglesia, en la Eucaristía, en su Palabra…