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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 9 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

Texto del Evangelio (Mc 6,45-52): [Jesús] viene hacia ellos caminando sobre el mar (....). Ellos creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar (...), pero Él, al instante, les habló, diciéndoles: «¡Ánimo!, que soy yo, no temáis!». Después que se saciaron los cinco mil hombres, Jesús enseguida dio prisa a sus discípulos para subir a la barca e ir por delante hacia Betsaida, mientras Él despedía a la gente. Después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar. Al atardecer, estaba la barca en medio del mar y Él, solo, en tierra.

Viendo que ellos se fatigaban remando, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche viene hacia ellos caminando sobre el mar y quería pasarles de largo. Pero ellos viéndole caminar sobre el mar, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, pues todos le habían visto y estaban turbados. Pero Él, al instante, les habló, diciéndoles: «¡Ánimo!, que soy yo, no temáis!». Subió entonces donde ellos a la barca, y amainó el viento, y quedaron en su interior completamente estupefactos, pues no habían entendido lo de los panes, sino que su mente estaba embotada.

Ilustración: Francesc Badia

Hoy nos impresiona esa imagen: Jesucristo anda tranquilamente sobre el mar. Él no acostumbraba a hacer cosas llamativas, milagrosas, pero esta vez sí: lo permitió para reforzar la fe y la confianza de los Apóstoles.

—En nuestras vidas también hay tormentas, olas que parecen insuperables, vientos irresistibles… ¡No tengas miedo! Grita, llámale… El Señor de los mares y de la tierra viene siempre en nuestra ayuda.