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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo XIX (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Jn 6,41-51): «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».

Necesitamos a Dios

Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet
(Barcelona, España)

Hoy, Cristo —inmortal y glorioso— vuelve a recordarnos que el Padre es el auténtico protagonista de todo. Los que le escuchan y creen viven en comunión con el que viene de Dios, con el único que le ha visto y, así, la fe es comienzo de la vida eterna.

La comunión con la carne de Cristo resucitado nos ha de acostumbrar a pedir, recibir y asumir nuestra verdadera condición: estamos hechos para Dios y sólo Él sacia plenamente nuestro espíritu. Pero este pan vivo no sólo nos hará vivir un día más allá de la muerte física, sino que nos es dado ahora por la vida en este mundo, que todavía es precioso porque hay un Sacrificio del cual se benefician hasta los que lo ignoran.

—Jesús, el designio del Padre —que no nos ha creado para morir— está ligado a la fe y al amor. Deseo dar una respuesta actual, libre y personal a su iniciativa. ¡Ayúdame!