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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 6 de Agosto: La Transfiguración del Señor (A)

Texto del Evangelio (Mt 17,1-9): En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él (…). Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».

En el "monte" de la Transfiguración

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy vemos al Señor tomando consigo a los tres predilectos, y llevárselos a un monte alto. Volveremos a encontrarlos juntos en otro monte —el de los Olivos— en la extrema angustia del Señor, como imagen que contrasta con la transfiguración, aunque ambas están inseparablemente relacionadas entre sí: la divinidad de Jesús va unida a la cruz; sólo en esa interrelación reconocemos a Jesucristo correctamente.

La escena, además de los diversos "montes" de la vida de Cristo (Calvario, Ascensión…), nos recuerda a los montes de la revelación del Antiguo Testamento (Sinaí, Horeb, Moria): son al mismo tiempo montes de "pasión" y de "revelación". Moisés y Elías recibieron en el monte la revelación de Dios: ahora están en coloquio con Aquel que es la Revelación (y la Ley) en persona. Ambos fueron, con sus sufrimientos, figuras de la pasión: ahora hablan de la inminente Pasión del Transfigurado.

—Jesús, mientras bajamos del monte, nos hablas de tu "resurrección de entre los muertos": nuestra esperanza pasará por el monte Calvario.