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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes XIX del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 17,22-27): Se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: «¿No paga vuestro Maestro el didracma?». Dice él: «Sí». Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: «¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?». En aquel tiempo, yendo un día juntos por Galilea, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le matarán, y al tercer día resucitará». Y se entristecieron mucho.

Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: «¿No paga vuestro Maestro el didracma?». Dice él: «Sí». Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: «¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?». Al contestar él: «De los extraños», Jesús le dijo: «Por tanto, libres están los hijos. Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estárter. Tómalo y dáselo por mí y por ti».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy contemplamos una situación casi surrealista: el hombre reclama impuestos a Dios. ¡El Rey de reyes paga impuestos! ¿Tiene eso sentido? Él lo ha dado todo, incluso su propia vida. ¿No somos nosotros quienes debemos rendirle tributo a Él?

—Jesús no va de Dios por la vida. Se ha hecho Hombre y es consecuente: cumple como todos. Pero no olvidemos que es Dios, ¡y que el mayor tributo que pagó fue su propia Sangre!