Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: 29 de Septiembre: Los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Texto del Evangelio (Jn 1,47-51): Y Jesús le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre». En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?». Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy tenemos una excelente noticia: Jesús no vino Él solo al mundo. Llegó con muchos ángeles. No es que antes esos seres puramente espirituales no actuaran ya en la tierra (¡siempre nos han ayudado!, particularmente Miguel, Gabriel y Rafael). Pero desde la concepción de María Santísima y el nacimiento de Jesús su presencia se ha intensificado mucho. ¿Dónde están? ¡Pues aquí! ¿No se les ve? ¡Ah!, ahí está lo bueno: no tienen cuerpo, con lo cual pueden tener un “pie” puesto en el cielo y otro en la tierra (mejor: a tu lado, incluso dentro de tu corazón).

—No hay personas más fáciles de contactar: les hablas directamente, ¡y ya está! (“tarifa plana”, sin límites, sin coste).