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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles XV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 11,25-27): Jesús dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños (…)». En aquel tiempo, Jesús dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy Jesús nos transmite un gran “secreto”: si quieres tener fe, hazte pequeño. Para creer en Dios, lo primero es situarnos: ¿quién soy yo? ¡Sólo Dios es Dios!, y reconozco que yo soy limitado. Ciertamente, somos inteligentes, pero también… muy limitados. Cuando el hombre no cree en Dios, el hombre se inventa un “dios”, o se auto-proclama “dios”.

—Jesús es Dios que se ha hecho pequeño. ¿Tú no te harás pequeño ante Él? Lo lógico es que yo reconozca mi pequeñez y proclame la grandeza de Dios. ¿No?