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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves V de Cuaresma

Texto del Evangelio (Jn 8,51-59): Entonces los judíos le dijeron: «¿Aún no tienes cincuenta años y has visto a Abraham?». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy». En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: «En verdad, en verdad os digo: si alguno guarda mi Palabra, no verá la muerte jamás». Le dijeron los judíos: «Ahora estamos seguros de que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas; y tú dices: ‘Si alguno guarda mi Palabra, no probará la muerte jamás’. ¿Eres tú acaso más grande que nuestro padre Abraham, que murió? También los profetas murieron. ¿Por quién te tienes a ti mismo?». Jesús respondió: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me glorifica, de quien vosotros decís: ‘Él es nuestro Dios’, y sin embargo no le conocéis, yo sí que le conozco, y si dijera que no le conozco, sería un mentiroso como vosotros. Pero yo le conozco, y guardo su Palabra. Vuestro padre Abraham se regocijó pensando en ver mi día; lo vio y se alegró». Entonces los judíos le dijeron: «¿Aún no tienes cincuenta años y has visto a Abraham?». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy». Entonces tomaron piedras para tirárselas; pero Jesús se ocultó y salió del Templo.

Ilustración: Pili Piñero

Hoy, Jesucristo vuelve a esgrimir su nombre más “divino”: “Yo Soy”. Aplicándose este nombre declara que Él es Dios y nos introduce en el misterio de la Santísima Trinidad. ¡Era una novedad! La humanidad, después del pecado original, fácilmente caía en la aceptación de muchos dioses (“politeísmo”); Israel —guiado por Dios— creía en un solo Dios (“monoteísmo”). Jesús, el “Yo Soy”, habla de tres Personas en un mismo Dios…

—No son tres dioses, sino un solo Dios que, por ser Amor, es Padre, Hijo y Espíritu Santo.