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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes XV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 11,20-24): «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido». En aquel tiempo, Jesús se puso a maldecir a las ciudades en las que se habían realizado la mayoría de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, aún subsistiría el día de hoy. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti».

Ilustración: Pau Morales

Hoy nos asusta el tono que emplea Jesús. ¿Tan grave es el asunto? Jesucristo se queja por la falta de fe entre los habitantes de esas poblaciones. ¡Y eso que Jesucristo había hecho ahí grandes milagros! Faltar a la confianza en Dios: he ahí el único error que nunca debiéramos cometer.

—La fe no depende de los milagros, sinó de la oración y de la amistad con Dios. Milagros, milagros… también se producen en nuestros días. ¡Y sólo los ven los amigos de Dios!