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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves XXI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 24,42-51): Jesús dijo a sus discípulos: «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor (...). Estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: ‘Mi señor tarda’, y se pone a golpear a sus compañeros y come y bebe con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Ilustración: P. Lluís Raventós Artés

Hoy el Señor nos habla de algo en lo que tendemos a no pensar… Con frecuencia uno se pregunta: ¿qué quiero? Y, sin embargo, es más fundamental preguntarse: ¿para qué vivo?, ¿cuál es mi destino? ¡No nos durmamos! No digamos «mi señor tarda», porque para todos acaba llegando el Señor.

—El “llanto y rechinar de dientes” representa el peligro de dormirse y llegar tarde. En un mundo alejado de Dios y, por tanto, del amor, se siente frío, hasta el punto de provocar el “rechinar de dientes”.