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El Evangelio de hoy
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Viernes XXII del tiempo ordinario

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Texto del Evangelio (Lc 5,33-39): Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo, y al viejo no le iría el remiendo del nuevo. En aquel tiempo, los fariseos y los maestros de la Ley dijeron a Jesús: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben». Jesús les dijo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán en aquellos días».

Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo, y al viejo no le iría el remiendo del nuevo. Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino nuevo reventaría los pellejos, el vino se derramaría, y los pellejos se echarían a perder; sino que el vino nuevo debe echarse en pellejos nuevos. Nadie, después de beber el vino añejo, quiere del nuevo porque dice: ‘El añejo es el bueno’».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy Jesucristo, con arte de buen maestro, nos advierte sobre el peligro de la comodidad interior. A veces nos acostumbramos a “ir tirando”, con rutina, sin arriesgar (“ya voy a misa”, “ya cumplo”, “…). ¡Hay que renovarse también en la vida espiritual!

—La vida cambia y lo que animaba a mi alma hace años, quizá, ahora la adormece. El día de tu boda, ¿vas a “vestirte” como en la Primera Comunión? ¡No!, ¿verdad? Entonces, ante Dios, ¿por qué te exiges como un niño —incluso menos— y no como un hombre?

Mons. José Angel Saiz Meneses (hasta ahora obispo de Terrassa) fue el primer obispo que aceptó colaborar con evangeli.net. Acaba de ser promovido como Arzobispo de Sevilla. El comentario del próximo domingo (“Domingo del Buen Pastor”) fue redactado precisamente por Mons. Saiz.

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