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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes XXVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,46-50): Se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. En aquel tiempo, se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor».

Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros». Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros, está por vosotros».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy nos sorprende esa discusión que narra el Evangelio. Da incluso vergüenza ajena: discípulos que están conviviendo con Jesús —¡el Hijo de Dios!— y discuten a ver quién… Se podría decir que esos “mayores” se comportan como críos. ¡Ojalá fueran más niños y menos mayores! Jesús les invita a imitar a los niños (en su sencillez, pequeñez…). «Tomó a un niño, le puso a su lado y les dijo: ‘El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe’».

—O nos hacemos “niños”, o nos quedamos sin Jesús. ¡Quizá no fue casualidad que Dios llegara al mundo en forma de niño!