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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo III (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 1,14-20): Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.

Ilustración: Francesc Badia

Hoy imaginamos a Jesús “pescando” a sus primeros apóstoles: Simón y su hermano Andrés; después, los hijos de Zebedeo, es decir, Santiago y Juan… Y así hasta nuestros días. Los “pesca” para que sean “pescadores de hombres”.

—Gracias a ellos y muchos otros valientes, que les siguieron durante siglos, nosotros somos cristianos: ¡y también hemos de ser “pescadores” que ayudan a la Humanidad!