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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles XXXIV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 21,12-19): «Os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy Jesús-profeta nos prepara para el camino. No era la primera vez que Él nos advertía acerca de las tribulaciones (incomprensiones, persecuciones…) que vendrían —y han venido— con el tiempo. ¡Nadie ha sido tan perseguido como Jesucristo y sus discípulos! El mismo san Pablo nos persiguió a muerte. Pero, «confiad, yo he vencido al mundo».

—¿Por qué Dios permite tanta persecución? Sólo Él lo sabe, pero nosotros entrevemos en ello un gran Amor: ¡cuánta Paciencia!; ¡cuánta Misericordia! Y así es como Dios vence al mundo. Nosotros también: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas». ¡Sangre de mártires, semilla de cristianos!