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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado XXXIV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 21,34-36): «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida no afeixuguin el vostre cor». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros, como un lazo; porque vendrá sobre todos los que habitan toda la faz de la tierra. Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre».

Ilustración: Sr. Josep Lluís Martínez i Picañol (Picanyol)

Hoy Jesús nos pide un espíritu despierto y vigilante. ¿Ocurre algo? Sí, que Cristo vino a la tierra hace veinte siglos y muchos todavía no se han enterado o no le hacen caso: sus corazones están muy ocupados con cosas y más cosas. La libertad sirve sobre todo para amar, no para entretenerse.

—Cuando rezamos somos capaces de honrar a Dios en medio de este mundo tan apasionante, gozando de las cosas sin dejarnos robar el corazón por las cosas. ¡Sólo un amor tiene derecho a “robar” mi corazón!