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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 11 de Febrero: La Virgen de Lourdes

Texto del Evangelio (Jn Jn 2,1-11): En aquel tiempo, se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino (...) le dice a Jesús su madre: «No tienen vino». En aquel tiempo, se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: «No tienen vino». Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora». Dice su madre a los sirvientes: «Haced lo que Él os diga».

Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba. «Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala». Ellos lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio y le dice: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora».

Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en Él sus discípulos.

Ilustración: Pili Piñero

Hoy conmemoramos el inicio de las apariciones de la Virgen en Lourdes (1858). La vidente, santa Bernadette, le preguntó a la Señora cómo se llamaba y Ella le respondió: «Yo soy la Inmaculada Concepción». Bernadette no sabía entonces qué significaba eso (tan sólo tres años antes el Papa había proclamado solemnemente que Santa María había sido concebida sin pecado original…).

—Ante la incredulidad de muchos, la Virgen quiso dejar muy claras las cosas. ¡Una caricia de la Virgen con los hombres que andamos escasos de vino!