Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: Domingo XVI (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 10,38-42): Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres... En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada».

Ilustración: Sr. Josep Lluís Martínez i Picañol (Picanyol)

Hoy día vivimos en la “alta velocidad”, estamos montados en una permanente carrera de “Fórmula 1”. Eso tiene sus riesgos: no todo el mundo está entrenado para ello. Corremos tanto y tanto que no sabemos ni hacia dónde corremos. Por eso hay gente que se quema y entra en fatiga y/o depresión.

—«Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas (…). María ha elegido la parte buena». ¿Qué parte has elegido tú? ¿También tienes tú un “Fórmula 1”?