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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes II de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 3,1-8): «El que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios». Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío. Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él». Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios».

Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?». Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: ‘Tenéis que nacer de lo alto’. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy, un maestro mayor y sabio entre los judíos habla con Jesucristo. Nicodemo admira a Jesús y le dice: —Tú vienes de Dios porque haces milagros.

—Para creer en Dios no basta con ver milagros. Jesús le dice a Nicodemo que hemos de volver a nacer, es decir, rezar y ser “pequeños” como niños para oír la voz de Dios.