Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: Viernes IV de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 14,1-6): «Yo soy el Camino (...). Nadie va al Padre sino por mí». En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy sabéis el camino». Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy, Jesús nos tranquiliza: —«No se turbe vuestro corazón». ¿Por qué tenemos miedo? El Señor entregó su vida por nosotros, resucitó y subió a los cielos. En la casa del Padre —nos dice Jesús— hay mucho espació: Él nos está prepando allí un lugar de amor, para siempre. Y, luego, nos llevará con Él…

—«Señor, no sabemos a dónde vas», le dijo Tomás apóstol. ¡No podemos decir eso! Jesús va a la casa del Padre. Para llegar allí y estar allí simplemente hemos de seguir el ejemplo de Jesús.