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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 21,20-25): Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran. En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?». Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme». Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga».

Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.

Hoy leemos las últimas palabras del Evangelio según san Juan. Entre los Apóstoles Juan tiene también un “lugar especial”: es testigo directo de la muerte de Jesús y del mismo Jesucristo resucitado. Juan actúa como un “notario”: él quiere dar «testimonio de estas cosas» y es él mismo quien «las ha escrito». Con palabras parecidas Juan quiso también certificar la muerte real de Cristo con el corazón traspasado por una lanza.

—La vida de Jesús es apasionante, rica en palabras y hechos. San Juan, que sobrevivió al resto de Apóstoles, narra lo esencial. Otras muchas cosas las podemos “ver” nosotros apoyados en la Tradición de la Iglesia y en la meditación personal.