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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado después de Ceniza

Texto del Evangelio (Lc 5,27-32): Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme». El, dejándolo todo, se levantó y le siguió. En aquel tiempo, Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme». El, dejándolo todo, se levantó y le siguió. Leví le ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran número de publicanos, y de otros que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?». Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy seguimos la historia de Leví (san Mateo). Le llamó Jesús e inmediatamente dejó aquella posición acomodada para ir con el Señor. Estaba tan feliz que organizó un banquete para que también sus colegas y amigos estuvieran con Jesús. Los fariseos criticaron que el Maestro comiera con ellos. ¡Qué tipos tan pesados, esos fariseos! ¿Quiénes eran ellos para decir que los amigos de Leví eran pecadores?

—Jesucristo come con todos, especialmente con los más “enfermos del alma”.