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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo II (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Jn 1,29-34): En aquel tiempo, vio Juan venir Jesús y dijo: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (…). Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios». En aquel tiempo, vio Juan venir Jesús y dijo: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que Él sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy es maravilloso lo que leemos: ahí aparece Juan el Bautista presentándonos a Jesús, con seguridad, sin miedo. Juan dice que Jesús viene del cielo («existía antes que yo»). Esta afirmación es importante: sólo Dios puede salvarnos y garantizarnos una vida eterna. ¡Nadie más!

—Agradecemos la valentía de los buenos testigos de Dios: sin tapujos, con las cosas claras. ¡Testigos de Dios!: tú y yo también queremos serlo.