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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes XIX del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 18,1-5.10.12-14): «Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?». En una ocasión, los discípulos preguntaron a Jesús: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?». Él llamó a un niño, le puso en medio de ellos y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos. ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños».

Ilustración: P. Lluís Raventós Artés

Hoy nos imaginamos un pequeño cordero revoltoso, llamado Bel. Frecuentemente se escondía para escuchar la voz del pastor, que lo llamaba por su nombre: ¡Bel, Bel! Un día Bel se perdió de verdad. El pastor lo buscó con ansia. Hasta última hora no lo encontró, al borde de un precipicio lleno de espinos. —Bel, ¿qué haces aquí? ¡Ven! Lleno de rasguños, el pastor silbaba contentísimo y regresó con Bel a casa.

—Jesús, tú eres mi pastor. Nunca permitas que me aparte de ti