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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado XXV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,43b-45): Ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto. En aquel tiempo, estando todos maravillados por todas las cosas que Jesús hacía, dijo a sus discípulos: «Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.

Ilustración: Pau Morales

Hoy leemos que «todos» estaban maravillados por lo que Jesús hacía. Pero no aceptaban el anuncio que Cristo hace de su Pasión. Ni Simón Pedro lo entendía. ¡Y no hemos cambiado! ¡Seguimos siendo esclavos del éxito! Nos gusta triunfar..., pero sin demasiado esfuerzo. Es decir: nos gusta triunfar simplemente porque triunfar da “gusto”. Pero no queremos saber nada de “dis-gusto” (sacrificio). Libertad sin compromiso, amor libre (con divorcio), vivir tranquilos (incluso con aborto, si fuera la solución más “prudente”)...

—Jesús sin Cruz… Un “dios-bufón”, un “dios-comodín”, un “dios” a mi medida... Aquí no hay rastro de eternidad. Un “dios” así tiene fecha de caducidad.