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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves XXVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 10,1-12): El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí. En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

»En la casa en que entréis, decid primero: ‘Paz a esta casa’. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El Reino de Dios está cerca de vosotros’.

»En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: ‘Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca’. Os digo que en aquel día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy nos preguntamos si quizá también nosotros deberíamos añadirnos a este primer grupo de enviados del Señor. ¿Son cosas del pasado? Veinte siglos después, las cosas no han cambiado. Del corazón de Dios sigue saliendo el mismo suspiro: «La mies es abundante y los obreros pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies». Dios sigue buscando colaboradores en medio del mundo para consolar al mundo.

—«Los setenta y dos volvieron muy contentos». ¡Claro! ¿Qué mejor que vivir con Jesús, estudiar con Jesús,… con Jesús? Allí donde lleves la paz y la alegría, por allí estará pasando Cristo. «¡Poneos en camino!».