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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Sábado XXVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 11,27-28): Mientras Jesús hablaba, sucedió que una mujer de entre la gente alzó la voz, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!». Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan». En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, sucedió que una mujer de entre la gente alzó la voz, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!». Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».

Ilustración: Francesc Badia

Hoy una mujer, exultante, vitorea a la “mamá” de Jesús: ¡por puro entusiamo! Él, con un tono más reposado, parece dar largas... En realidad, Jesucristo va a lo decisivo: alaba la docilidad a la voluntad de Dios. Y en esto María Santísima es insuperable. ¡Nadie como Ella conoce el Corazón de Dios! ¡Nadie como Ella se ha identificado con la Voluntad de Dios!

—«He aquí la esclava del Señor»: esta respuesta recorre nuestra historia y está transformando el destino de la humanidad.