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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes XXVIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 11,37-41): mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy el Maestro, que no tiene manías, está comiendo con un fariseo. Jesús es amigo de todos. Y, como buen amigo, no se calla las cosas y denuncia los vicios: «Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad».

—Esta denuncia sigue vigente también para nosotros. ¿Nosotros?. ¡Pues sí! He aquí algunos de nuestros deportes favoritos: “lo políticamente correcto”, “tirar la piedra y esconder la mano”… El “cómo” sin importar el “qué”. ¿Te suena?