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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 2 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

Texto del Evangelio (Jn 1,19-28): Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia». Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron adonde estaba él desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: «¿Quién eres tú?». El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo». Y le preguntaron: «¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?». El dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el profeta?». Respondió: «No». Entonces le dijeron: «¿Quién eres, pues, para que demos respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?». Dijo él: «Yo soy voz del que clama en el desierto: Rectificad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías».

Los enviados eran fariseos. Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?». Juan les respondió: «Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle la correa de su sandalia». Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

Ilustración: Francesc Badia

Hoy escuchamos el maravilloso testimonio que Juan el Bautista da del Señor. Juan era santo y algunos se pensaban que él era el Mesías. Pero respondió que él era el profeta para preparar la predicación de Jesús: «Rectificad el camino del Señor»; convertíos y preparaos para recibirle.

—Las cosas son así: el Hijo de Dios viene a salvarnos, pero sin ruido, sin imposiciones. ¡Estemos atentos!