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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes IV (B y C) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 10,1-10): En aquel tiempo, Jesús habló así: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz (…)».

Juan 10: Jesús es la "puerta" del redil

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, sorprendentemente, el discurso del pastor no comienza con el «Yo soy el buen pastor», sino con la imagen de la "puerta". Jesús da la pauta para los pastores de su rebaño: alguien es un buen pastor cuando entra a través de Jesús. Así, Jesucristo sigue siendo el pastor: el rebaño le "pertenece" sólo a El.

En Juan 21, el Señor le dice por tres veces a Simón-Pedro: «Apacienta mis corderos/ovejas». Se le está confiando la misma tarea de pastor que pertenece a Jesús. Para desempeñarla debe entrar por la "puerta": «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Cristo le pregunta por el "amor" que le hace ser una sola cosa con Él. Así Pedro llega a las ovejas "a través de Jesús". Entonces las ovejas escuchan la voz de Jesús y es Él mismo quien las guía.

—Finalmente, Jesús dice a Pedro: «Sígueme» (21,19). Ello comporta la aceptación de la cruz, la disposición a dar la propia vida. Precisamente así se hacen concretas las palabras: «Yo soy la puerta».