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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles XVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,1-9): En aquel tiempo, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a Él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera. Y les habló muchas cosas en parábolas (…).

Las parábolas son el "corazón" de la predicación de Cristo

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy vemos a Jesucristo enseñando a la gente mediante parábolas: éstas son el corazón de su predicación. El tema más profundo del anuncio de Cristo era el misterio del Hijo, en el que Dios se nos hace presente y cumple su promesa: Jesús ha llegado y Jesús siempre será el que llega.

En su despedida, explica a los Apóstoles que hasta entonces les había hablado mediante comparaciones, pero que ya llegaba la hora de hablarles claramente del Padre (así lo hizo durante su Pasión). Las parábolas hablan escondidamente del misterio de la Cruz; más aun, forman parte de este misterio. Precisamente porque dejan traslucir el misterio divino del Hijo (Jesús), suscitan contradicción. Cuando alcanzan máxima claridad (como en la "parábola de los viñadores") entonces se transforman en estaciones del "Via crucis" (echan al hijo de la viña y lo "matan").

—Señor, tu enseñanza me compromete para cambiar mi vida. Tú me llamas suavemente y vienes a recogerme. Quiero tener oídos para oírte.