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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves XVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,10-17): En aquel tiempo, acercándose los discípulos dijeron a Jesús: «¿Por qué les hablas en parábolas?». Él les respondió: «Es que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no (…). ¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron».

Las parábolas en Jesús

Rev. D. Manel MALLOL Pratginestós
(Terrassa, Barcelona, España)

Hoy nos preguntamos: ¿van dirigidas también a nosotros estas palabras de Jesús? Con Él llega la plenitud de los tiempos, y nosotros estamos en esta plenitud, estamos ya en el tiempo de Cristo, en el tiempo de la salvación.

Es verdad que no hemos visto a Jesús con nuestros ojos, pero sí que le hemos conocido y le conocemos. Y no hemos escuchado su voz con nuestros oídos, pero sí que hemos escuchado y escuchamos sus palabras. El conocimiento que la fe nos da, aunque no es sensible, es un auténtico conocimiento, nos pone en contacto con la verdad y, por eso, nos da la felicidad y la alegría. No miremos a Jesús yendo del presente al pasado, sino del presente al presente, estemos realmente en su tiempo, un tiempo que no acaba.

—Jesús, la oración y la Eucaristía nos aseguran esta proximidad contigo y nos hacen realmente dichosos al mirarte con ojos y oídos de fe.