Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: Jueves III del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 4,21-25): En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea manifestado (…). Quien tenga oídos para oír, que oiga» (…).

El "Reino de Dios" es la soberanía del "Dios presente en la historia"

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy —continuando con las parábolas acerca del Reino— entendemos que la doctrina de Cristo es "luz" para todo el mundo. Pero, ¿dónde vemos este reinado? Pilatos hizo esa pregunta, pero despreció la respuesta… Jesús proclama el Reino "de Dios", no otro cualquiera: anuncia al Dios vivo, que es capaz de actuar en el mundo y en la historia de un modo concreto.

El aspecto nuevo y totalmente específico de su mensaje consiste en que ésta es la hora en que Dios —de una manera que supera cualquier modalidad precedente— se manifiesta en la historia como su verdadero "Señor", como el Dios viviente. Su soberanía sobrepasa el "momento", va más allá de la historia entera y la trasciende. Pero al mismo tiempo es algo absolutamente presente: en la liturgia, en el templo y en la sinagoga; en la oración y vida del creyente.

—Tu poder, Señor, es silencioso, pero constituye la verdadera soberanía: la gloria de Cristo —la gloria humilde y dispuesta a sufrir— no ha desaparecido… ni desaparecerá.