Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Día litúrgico: Sábado V de Cuaresma

Texto del Evangelio (Jn 11,45-56): En aquel tiempo, muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en Él. Pero algunos de ellos fueron donde los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron consejo y decían: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchas señales (…)». Caifás, que era el Sumo Sacerdote de aquel año, les dijo: «(…) Os conviene que muera uno solo por el pueblo y no perezca toda la nación». Esto no lo dijo por su propia cuenta, sino que, como era Sumo Sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación —y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos—. Desde este día, decidieron darle muerte (…).

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano)

El Sanedrín decide dar muerte a Jesús

Hoy, Juan habla de una reunión del Sanedrín para dilucidar —en un intercambio de ideas— el "caso" Jesús. Juan sitúa esta reunión antes del Domingo de Ramos, y considera que el motivo inmediato fue el movimiento popular surgido después de la resurrección de Lázaro. Sin una deliberación precedente como ésta, resulta impensable el arresto de Jesús la noche de Getsemaní.

Juan ha expresado muy claramente aquella extraña combinación entre la ejecución de la voluntad de Dios y la ceguera egoísta de Caifás: la cruz respondía a una "necesidad" divina y Caifás, con su decisión, fue en último análisis el ejecutor de la voluntad de Dios, aun cuando su motivación personal fuera impura y no respondiera a la voluntad divina, sino a sus propias miras egoístas (actitud que propició la catástrofe del año 70).

—"Jesús iba a morir (…) para reunir a los hijos de Dios que estaban dispersos": resuena aquí la "palabra clave" de la oración sacerdotal de Jesús por la unidad de los creyentes dentro de su Iglesia.