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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo II (A) (B) (C) de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 20,19-31): (…) Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».

Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente».

Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído» (…).

La fe

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy revivimos las primeras apariciones ante los Apóstoles de Jesucristo resucitado. Después de haber pasado tanto miedo, ahora les cuesta aceptar que Jesús esté vivo. Lo tienen delante y… Tomás apóstol, que no estuvo la primera vez, es todavía más radical: no creerá si no "toca" a Jesús.

Cristo lo corregirá por no haber creído a sus compañeros. Hay personas que sólo aceptan como verdadero lo que pueden tocar. Pero casi todo lo que aprendemos es porque nos lo explican, normalmente sin demostraciones. "Fe" es aceptar lo que nos dicen, porque nos fiamos de quien nos habla y porque su mensaje es razonable. Lo inhumano es desconfiar, sin más, de la palabra de los demás (incluso de Dios). Sin confianza el mundo no funciona.

—Gracias, Dios mío, por el don de la fe. Es mi tesoro más grande, porque así puedo tratarte de "tú a Tú", como un hijo a su Padre. Soy feliz conociéndote tan familiarmente.