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Día litúrgico: Jueves III de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 6,44-51): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «(…) Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo».

Juan 6: la Palabra se hace "pan", en primer lugar, mediante la Encarnación

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, las palabras de Jesús revelan cómo podemos "alimentarnos" de Dios y vivir de Él: Dios se hace "pan" para nosotros, ante todo, en la encarnación del Logos (la Imagen de Dios, el Hijo de Dios). ¡La Palabra se ha hecho Carne! El Logos se hace uno de nosotros y entra así en nuestro ámbito, en aquello que nos resulta accesible.

Pero por encima de la encarnación de la Palabra, es necesario todavía un paso más, que Jesús menciona en las palabras finales de su sermón: su carne es vida "para" el mundo (cf. 6,51). Con esto se alude, más allá del acto de la encarnación, al objetivo interior y a su última realización: la entrega que Jesús hace de sí mismo hasta la muerte y el misterio de la Cruz.

—Jesús se hace hombre para entregarse y ocupar el lugar del sacrificio de los animales, que sólo podían ser el gesto de un anhelo, pero no una respuesta. En definitiva, el Pan contiene el misterio de la pasión.