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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles VII de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 17,11b-19): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado (…). Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno (…)».

El "mundo"

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy Jesús nos sorprende con una paradoja: dice que no somos del mundo y pide protección para nosotros, pero a la vez nos envía al mundo. Y… la historia enseña que el mundo —según tiempos y lugares— odia a los cristianos.

¡Distingamos! "Mundo" significa, principalmente, la "creación" nacida del amor del Creador. No es "lugar de perdición", sino "nuestro lugar". Jesús ruega al Padre que no nos quite del mundo: somos del "siglo" y lo amamos (somos "seculares"). Secundariamente, "mundo" significa "oposición a Dios", la diabólica pretensión de edificar el "siglo" sin el Creador. Pero esto produce un mundo inhumano: cuando el hombre persigue a Dios, el hombre persigue al hombre. Jesús nos previene de este "mundanismo" (o "secularismo").

—Creador mío, concédeme amar apasionadamente la vida en la tierra y, a la vez, alzar mis ojos a ti para difundir tu amor en el mundo. Haz que vivamos unidos entre nosotros y unidos a ti, que eres la Verdad.