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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Jueves después de Ceniza

Texto del Evangelio (Lc 9,22-25): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día». Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará (…)».

Primer anuncio de la Pasión. El camino de la cruz

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, comenzando la Cuaresma, Jesucristo nos anuncia el destino del camino que emprendemos con Él: su pasión y resurrección. Este anuncio escandalizó a Simón Pedro, que acababa de reconocerle como el Mesías. Pero, justamente, seguirle en el signo de la cruz será nuestro camino, lo cual se explica de un modo antropológico: es el camino del "perderse a sí mismo", sin el cual resulta imposible encontrarse a sí mismo.

¡Para amar hay que perderse! Los cristianos deben ser instruidos continuamente, a lo largo de los siglos, por el Señor, para que sean conscientes de que su camino no es el de la gloria y del poder terrenales, sino "el camino de la cruz". ¡También hoy, los cristianos llevan aparte al Señor para decirle: "Eso no puede pasarte"!

—Jesús tiene que decirnos siempre de nuevo: "¡Quítate de mi vista, Satanás!". Toda la escena muestra una inquietante actualidad, ya que, en definitiva, seguimos pensando según "la carne y la sangre" y no según la revelación que podemos recibir en la fe.