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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles I de Cuaresma

Texto del Evangelio (Lc 11,29-32): En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente, Jesús comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación (…). Y aquí hay algo más que Jonás».

Jesús, el "verdadero Jonás"

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, Jesús se nos presenta como "alguien más que Jonás". Jesucristo cargó con la culpa de toda la humanidad; entró con ella en el Jordán. Inició su vida pública tomando el puesto de los pecadores. La inició con la anticipación de la cruz. Es, por así decirlo, el verdadero Jonás que dijo a los marineros: "Tomadme y lanzadme al mar" (Jon 1,12).

Si en la resurrección de Lázaro vemos la respuesta de Jesús ante la petición de signos por parte de sus contemporáneos, sin embargo su respuesta central fue: "Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo, pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra" (Mt 12,40).

—La señal de Dios para los hombres es el Hijo del hombre, Jesús mismo. Y lo es de manera profunda en su misterio pascual, en el misterio de muerte y resurrección. Él mismo es el "signo de Jonás". Creer en Él, y seguirlo, es el gran signo de Dios.