Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: Jueves XI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 6,7-15): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «(…) Vosotros orad así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre; venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo. Nuestro pan cotidiano dánosle hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal’ (…)».

El "Padrenuestro": la oración de los hijos de Dios

Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM
(Barcelona, España)

Hoy, los discípulos, seducidos por la persona de Jesús mientras oraba, le piden una instrucción sobre cómo orar: el "Padrenuestro" es la respuesta a esta solicitud. Es una oración concentrada en siete peticiones, llena de sentido teológico, en contraste con la palabrería y verborrea de los paganos cuando oran.

Para Jesús, orar es hablar con el Padre, por el Espíritu que le hace exclamar: “¡Papá!”, la palabra más tierna pronunciada por un hijo. Las tres primeras peticiones se centran en Dios: su reino, su santidad, su voluntad. Las otras cuatro miran al hombre y sus necesidades: pan, perdón, fuerza contra la tentación y el Maligno. Nosotros, hijos en el Hijo, nos centramos también en Dios expresándole confiadamente nuestras necesidades.

—¡Padre! ¡Qué hermoso es llamarte con este nombre, teniendo un solo corazón (concordes), una sola alma (unánimes), y una sola voz (al unísono) con tu Hijo amado, nuestro hermano Jesús!